Descubrirse a una misma es un viaje tremendo, creo que es lo más bonito y sorprendente que he hecho hasta ahora. A veces pienso que mostrarme demasiado a los demás me hace correr algunos riesgos, pero ¿para qué esconderme? ¿De qué debo tener miedo?
Abrí este lugar para acercarme a mí misma y ha acabado acercándome a los demás, incluso he podido ayudar a más de uno a encontrarse, para que luego digan que las palabras son solo palabras ;)
Esta es mi historia.
Un día, pongamos sobre los quince o dieciséis años, desperté.Me di cuenta de que no me gustaba como me proyectaba hacia fuera, que dentro de mí había algo que yo misma no me dejaba escuchar. Me quedé muy muy quieta por unas horas y empecé a interpretar lo que al principio era una lengua extraña, una voz tenue que provenía de lo más profundo de mi ser. Fui tomando contacto con esa voz, fui entendiéndome y aceptándome, y aquella niña miope pasó a ser una mujer con ganas de mirar hacia adelante, con ganas de construir, incluso de crear. Empecé a perder el miedo a hacer cosas, a quedarme sola con esa voz, porque os juro que quien teme quedarse solo es quien no sabe apreciar esa preciosa voz que tiene dentro. Me acompañaron muchas personas en ese proceso, pero tuve que entender que este proyecto ni tiene fin ni puede hacerlo nadie por mí, se trata de mi vida, mi única obra.
Pasaron los años y seguí escuchando esa voz, que inundó mi vida de alegría, aún tratando de no dejarme planeando sobre la fantasía, un riesgo que hay que correr cuando vuelas por la parte bonita de las cosas. Temí perder a quien me acompañaba, temí necesitar a los que me habían dado la mano durante aquel despertar, pues supongo que lo que ves cuando abres por primera vez los ojos es lo que siempre vas a querer a tu lado. Interpreté aquel bienestar como un estado permanente, inocente de mí, cuando solo se trataba de un vano, aunque importantísimo, comienzo. No hay que despreciar los comienzos, pues son muchos los que se quedan en ese lindar y ni siquiera tratan de escucharse, pero también es un gran error creer que con abrir los ojos ya se ha hecho todo el trabajo.
Así que entendí que debía dejar de trazar reglas generales de cada pequeño escalón que subía, pues no me iba a servir para seguir subiendo la escalera del autoconocimiento. Cada etapa tiene sus enseñanzas, que no hay que olvidar, pero cada regla tiene sus excepciones, y realmente no vale la pena martirizarse con todas ellas, se trata de hacerse sabio y saber cómo actuar sin manuales, esa es la verdadera inteligencia.
Gracias a muchas conversaciones, a muchos momentos cobardes y otros tantos valientes pude ir viendo quien soy en realidad, qué es esa Alba que conforman mi cuerpo, mente, alma y actos, o como queramos llamarlo. Estoy en pleno proceso, y siento que cada día avanzo un poco más, sé que todo esto me lleva a alguna parte y no tengo miedo de saber a dónde es, pero muchas veces me pregunto cómo sería mi vida si no hubiera decidido ver, escuchar, sentir todo esto.
Cada día vemos a un montón de personas por la calle, nos chocamos con mujeres y hombres, sonreímos a niños, hablamos con trabajadores, escuchamos a maestros, leemos a escritoras e incluso comemos con nuestros padres. Y nunca, jamás, vamos a poder saber quiénes de ellos están viviendo su cambio, quiénes están dispuestos a descubrirse. Es increíble lo cerca y lo lejos que podemos llegar a estar de los demás, y de nosotros mismos.
3/12/12
24/11/12
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La vida no siempre responde a tu llamada, pero está claro que si no miras no verás, si no oyes no escucharás, si no quieres sentir, no sentirás nada.
La vida es para los valientes, ¿verdad? ¿Pues a qué esperamos para dar el paso?
La vida es para los valientes, ¿verdad? ¿Pues a qué esperamos para dar el paso?
29/10/12
Los lunes de octubre
La insoportable melancolía otoñal. El desvelo de los recuerdos atravesando mis ojos. Mis ojos, del color de lo que he sido y ya nunca seré.
Por estas fechas siempre deseo volver a ser una niña. Quizás me asuste hacer un año más. Quizás me asuste que el sol se apague y tener un motivo menos por el cual sonreír. Quizás no sea nada. Nada más que el frío recordándome el abrazo que ya no está.
No sé lo que quiero. No sé que tengo. No sé qué echo de menos.
Pero si algo tengo claro es que esta no soy yo, y estoy cansada de desvanecerme cada octubre.
Llega el momento de empezar el abrazo eterno, mi propio abrazo. De este estoy segura que nunca voy a ser capaz de soltarme.
17/10/12
Bella, bella.
Todo llega... si te atreves a preguntarte qué deseas que haya en tu vida todo llega. Si vivir es de valientes, todos los que se atreven a dejar atrás las cosas absurdas acaban por encontrar sus alas. Estoy aprendiendo a dejar de sentir pena por hacer lo que creo que debo o merezco hacer. No estoy aquí para salvar a nadie, ni mucho menos para servir a nadie. Con servirme a mí misma debería ser suficiente, y el odio y la rabia quedan fuera de todo eso.
La vida es una locura, y quien quiere seguir bailando tiene que aprender a seguir el ritmo, o acaba por marearse.
La vida es una locura, y quien quiere seguir bailando tiene que aprender a seguir el ritmo, o acaba por marearse.
14/10/12
Shine on you, crazy diamond...
En una puta nube.
Ojalá llueva, llueva tanto que de mi cuerpo se oxiden todas las tonterías, que de tus labios aparezcan soluciones o poesía. Si hace falta, ojalá llueva cada día.
Hasta que todo haya brotado, hasta que no hagan falta pellizcos para reconocer la realidad.
Y saldrá el sol para todos aquellos que hemos confiado en el sol que llevamos dentro.
Quiero brillar, brillar tanto que hasta duela. Sacarlo todo de mí, dároslo todo. Da igual si alguien no lo mereciera, tampoco sabría aprovecharlo y acabaría por tirarse a sí mismo a la basura. Pero eso ya no importa.
La vida son todos los sueños que te atreves a formular, a construir. Son las personas que te acompañan, que te escupen, que te atan o te aman.
La vida es para los valientes que se atreven a decidir qué debe formar parte de sus vidas, que no dejan que otros pinten su historia.
Ojalá llueva, llueva tanto que de mi cuerpo se oxiden todas las tonterías, que de tus labios aparezcan soluciones o poesía. Si hace falta, ojalá llueva cada día.
Hasta que todo haya brotado, hasta que no hagan falta pellizcos para reconocer la realidad.
Y saldrá el sol para todos aquellos que hemos confiado en el sol que llevamos dentro.
Quiero brillar, brillar tanto que hasta duela. Sacarlo todo de mí, dároslo todo. Da igual si alguien no lo mereciera, tampoco sabría aprovecharlo y acabaría por tirarse a sí mismo a la basura. Pero eso ya no importa.
La vida son todos los sueños que te atreves a formular, a construir. Son las personas que te acompañan, que te escupen, que te atan o te aman.
La vida es para los valientes que se atreven a decidir qué debe formar parte de sus vidas, que no dejan que otros pinten su historia.
No hay que dejar nunca de hacer lo que amamos. Porque... quién sabe.
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