31/5/13

You know how I feel

Sabes cómo me siento.
Detrás del cristal lo que parece inexplicable me atrapa, y no me queda otra que atender a la llamada de mi cuerpo, sin saber por qué paso tras paso me acerco a lo que puede ser mi límite con la locura.
Hoy te permito entrar en algo más de mí, te hago real y créeme, yo me tengo más miedo del que tu puedas tenerme. Porque siento. Existo, fluyo, me atrevo a devenir. Pero pertenezco, pienso y me dejo atrapar, así que de nuevo somos dicotómicos, cariño.

Ay, hacía tanto que no sentía esta vitalidad paralizante en mí... Detrás de mis ojos hay algunas docenas de mundos paralelos que no cesan nunca de rondarme. Acontecen ante mí de manera medianamente ilusoria, sólo para hacerme sentir miedo, para prohibirme, o posibilitarme la entrada. 
Detrás de esta vitalidad, de este fuego que no soy capaz de apagar, me hallo paralizada, como quien teme tirar de un extremo de la cuerda, como quien sabe perfectamente hacia dónde se dirige.

Hoy te hago real. Porque puedo, supongo.


Detrás de este Me siento bien. cogido con pinzas, con los ojos cerrados, una media sonrisa y muchas lágrimas que no se dejan domesticar, pero esperan pacientes, me encuentro conmigo misma. Vuelvo a verme de frente con mis historias, con aquellos que confiaron demasiado en sus habilidades conmigo, y consiguieron demasiadas páginas de este diario. Con este Me siento bien camino desesperada sin estarlo, concentrando todo lo que siento en algo tan intenso que solo puede ser explicado con un movimiento, con unos ojos que penetran, quizás con algo de música, pero nunca con palabras. Porque sería tan fácil aceptar lo que ocurre que ni vale la pena probarlo. 

Me quedo con mi silencio, con esta pasión contenida tras mis ojos, con una sonrisa torcida que dice Me siento bien, porque soy, y siendo estoy callando todo lo que no puede devenir todavía.

28/5/13

Más sobre mí

Espiritrompa, velada, luz, hola, desarraigo, ven, camino, lengua, vapor, amiga, libro, cariño, psicodélico, ambidiestro, loquita, tío, canalla, mañana, nubes, porcelana, espejo, tardío, a fin de cuentas, doce, gracias, albita, recursos, imagina, noches, música, panfleto, Anacleto, ciudad, estantería, árbol, romántico, parpadeo, suave, lento, fuerte, espeso, beso, espiral, dulce, mejilla y ventanal.

Pero por encima de todo, empatía, suspiro, calorcito, vaivén, morriña, amanece, baja, a la par, ingravito, obsceno, bello, pseudónimo, maestro, camarada y desnuda.


¿No ves que puedes escoger exactamente de qué se contiene tu mundo? Quien diga que encuentra algún sentido a cada una de las cosas que conforman tu ser, miente. Quien ama cada una de ellas por ser a fin de cuentas parte de ti, no necesita más. Y probablemente tú tampoco.

1/4/13

Silenciosamente

Últimamente tengo poco que añadir.
Me basta con dejar hablar a quien tiene algo que decir. Escucho desde lejos, asomada de puntillas en la barandilla, las exhalaciones de la gente, y la calidez de los rostros me abrasa la piel, la marea de pensamientos me contrae de placer, e incluso los movimientos de sus extremidades me distraen de mis propios pensamientos.
Sé que amo en cantidades excesivas al ser humano. Y que mi confianza hacia él es ilimitada. Cuanto más tiempo paso a su lado, más consigue sorprenderme, estremecer mi cuerpo, hacerme cosquillas con sus ilusiones. No quiero perder esta inocencia, sé que en vano sería una vida de desconfianza. ¿Soy débil? ¿Ilusa? ¿Patética? No, sobrevivo. Y con amor.
No todo es como debiera, poco queda puro y lleno de vida, las sombras siempre se muestran presentes como parte de la existencia. Pero es de valientes querer hacer lo más grande posible esa luz que persiste, sonreír a lo que deviene, amarlo todo.

Me dan bastante igual las apariencias que tengan sobre mí. Porque poco tiene que ver conmigo aquello que está fuera y no dentro mío. Y la única manera de abandonar maliciosamente al miedo es aceptando desde la barandilla que pocas cosas habrá como me imagino, pero gracias a ello tendré el poder y la obligación de hacerme un hueco entre ellas y sacarles todo el brillo que potencialmente tengan.

Verte.
Con la suavidad en los ojos, y el tono amable de tus sonrisas.
Con lo que suponen para mí todas tus palabras.
Sin nada más que añadir.

Tan lleno que cualquier descripción es eterna e inacabada, incapaz de alcanzar su cometido.

3/12/12

Abrir los ojos, la mente, el alma.

Descubrirse a una misma es un viaje tremendo, creo que es lo más bonito y sorprendente que he hecho hasta ahora. A veces pienso que mostrarme demasiado a los demás me hace correr algunos riesgos, pero ¿para qué esconderme? ¿De qué debo tener miedo?

Abrí este lugar para acercarme a mí misma y ha acabado acercándome a los demás, incluso he podido ayudar a más de uno a encontrarse, para que luego digan que las palabras son solo palabras ;)

Esta es mi historia.

Un día, pongamos sobre los quince o dieciséis años, desperté.Me di cuenta de que no me gustaba como me proyectaba hacia fuera, que dentro de mí había algo que yo misma no me dejaba escuchar. Me quedé muy muy quieta por unas horas y empecé a interpretar lo que al principio era una lengua extraña, una voz tenue que provenía de lo más profundo de mi ser. Fui tomando contacto con esa voz, fui entendiéndome y aceptándome, y aquella niña miope pasó a ser una mujer con ganas de mirar hacia adelante, con ganas de construir, incluso de crear. Empecé a perder el miedo a hacer cosas, a quedarme sola con esa voz, porque os juro que quien teme quedarse solo es quien no sabe apreciar esa preciosa voz que tiene dentro. Me acompañaron muchas personas en ese proceso, pero tuve que entender que este proyecto ni tiene fin ni puede hacerlo nadie por mí, se trata de mi vida, mi única obra.
Pasaron los años y seguí escuchando esa voz, que inundó mi vida de alegría, aún tratando de no dejarme planeando sobre la fantasía, un riesgo que hay que correr cuando vuelas por la parte bonita de las cosas. Temí perder a quien me acompañaba, temí necesitar a los que me habían dado la mano durante aquel despertar, pues supongo que lo que ves cuando abres por primera vez los ojos es lo que siempre vas a querer a tu lado. Interpreté aquel bienestar como un estado permanente, inocente de mí, cuando solo se trataba de un vano, aunque importantísimo, comienzo. No hay que despreciar los comienzos, pues son muchos los que se quedan en ese lindar y ni siquiera tratan de escucharse, pero también es un gran error creer que con abrir los ojos ya se ha hecho todo el trabajo. 
Así que entendí que debía dejar de trazar reglas generales de cada pequeño escalón que subía, pues no me iba a servir para seguir subiendo la escalera del autoconocimiento. Cada etapa tiene sus enseñanzas, que no hay que olvidar, pero cada regla tiene sus excepciones, y realmente no vale la pena martirizarse con todas ellas, se trata de hacerse sabio y saber cómo actuar sin manuales, esa es la verdadera inteligencia. 

Gracias a muchas conversaciones, a muchos momentos cobardes y otros tantos valientes pude ir viendo quien soy en realidad, qué es esa Alba que conforman mi cuerpo, mente, alma y actos, o como queramos llamarlo. Estoy en pleno proceso, y siento que cada día avanzo un poco más, sé que todo esto me lleva a alguna parte y no tengo miedo de saber a dónde es, pero muchas veces me pregunto cómo sería mi vida si no hubiera decidido ver, escuchar, sentir todo esto. 

Cada día vemos a un montón de personas por la calle, nos chocamos con mujeres y hombres, sonreímos a niños, hablamos con trabajadores, escuchamos a maestros, leemos a escritoras e incluso comemos con nuestros padres. Y nunca, jamás, vamos a poder saber quiénes de ellos están viviendo su cambio, quiénes están dispuestos a descubrirse. Es increíble lo cerca y lo lejos que podemos llegar a estar de los demás, y de nosotros mismos.

24/11/12

|

La vida no siempre responde a tu llamada, pero está claro que si no miras no verás, si no oyes no escucharás, si no quieres sentir, no sentirás nada.

La vida es para los valientes, ¿verdad? ¿Pues a qué esperamos para dar el paso?