20/1/11

Por no hacer mudanza en mi costumbre.

Yo nací para ser libre,
como amapola risueña.
Yo nací para ser libre,
sincera, buena y pequeña.
Sin maldad en mis heridas,
y con fuego en mis colinas.
Yo nací para ser libre,
luz, calor y melodía.

Y sin miedo a vencer,
ni a perder lo que tenía,
Absorbí la luz del Sol,
me volví calor del día.
Y entendí que en la existencia,
no se tiene lo que se cría.
Pues sólo somos luz,
calor del Sol y melodía.

Luna.

Divina la noche que hay entre tus sábanas.
Divina la noche que meces en tus brazos.
Pero dime, ¿qué has hecho con la luna?
No hay noches con estrellas. Sólo de luna, pedazos.

Es bonito el dia con tus colores pintado.
Y quizás la alegria con tus matizes opacos.
Pero no hay luna que aguante tu martillo acariciando,
Ni tus pómulos rojizos sin consuelo sollozando.

23/12/10

Sólo por desfogarme.

Me hace gracia pensar en las cosas que perderé a lo largo de mi vida, y de las que me he librado gracias a tonterías.
No creo en la suerte, ni en el destino, ni en un ente cósmico que dirija nuestros caminos como una puta partida de monopoli. Pero sí creo en que cada tonteria que nos pase dirijirá un poquito nuestro rumbo, cada decisión tonta que tomemos nos acercará más a donde quiera que vayamos, y nos alejará del resto de posibilidades que existen en el universo.
Me alegro de saber tomar las mías, aunque a veces no esté muy segura de ello. Por eso soy incapaz de arrepentirme de nada, porque si una vez escogí algo, fue porque lo quise en aquel momento, forma parte de mi, y no puedo arrepentirme de mi misma.
Todos cometemos errores, pero esos errores que en su momento nos parecieron los errores adecuados, nos habrán conducido hasta lo que vivamos en este momento, aunque sea otro error.
Por lo tanto, si cabe la posibilidad de que un error nos conduzca hasta algo bueno, quizás no era tan malo, no?

Siempre me ha dado rabia la típica mujer cuarentona con cara de mala leche que me decía uuuuuui estás en la edad, cuando tengas la mía ya verás como piensas igual que yo, y se te quitan todas esas tonterías.
Hoy puedo prometer con más fuerza que nunca que cuando todas estas "tonterías" se esfumen, cuando ya no quede más alba, y el mundo haya consumido mi parte más crítica, sensible, racional, loca, sensata y estúpida, no tendrá sentido mi vida.
Pues para mi ser crítica con lo que me rodea, ser sensible ante todo, ser racional cuando toque, estar loca siempre, y ser sensata y a la vez estúpida, porque no sé hacerlo de otra manera, lo es todo.

Cuando consigais quitarme eso, mamonazos, entonces me habreis matado. Pero mientrastanto, me queda molestar y seguir siendo, le pese a quien le pese.

4/12/10

Un poco de locura.

Va llegando el invierno. Los coches se congelan, las calles se cubren, los abuelos resbalan y maldicen, las luces de las farolas se acuestan más tarde y los corazones tiemblan.
Llega el frío y, con él, un poco de locura.
Un señor se sienta en su banquito, ya helado, y sintiendo la humedad de sus pantalones al deshacerse el hielo, vive. Luego se levanta y marcha a otra parte, mientras un niño corretea y cae sobre un poco de nieve entre los hierbajos. Se ríe, se levanta antes de que los brazos de su hermano mayor lleguen a alcanzarlo, y sigue correteando. El hermano mayor suspira cansado, y mira hacia el cielo. Sonríe, viendo una luna poco definida que aún se sostiene. Desde cualquier otra parte, otra hermana mayor también la observa, y sonríe. Viven.
Qué importa el porqué.
En una cama naranja, dos cuerpos unidos descansan, ríen y se entrelazan, creando juntos. Mirándose a los ojos, viven, y no encuentran más destino que hacer nacer otra sonrisa, otro beso.
Tras la puerta, un gatito vegetariano persigue divertido a un ratón desesperado.
Y qué más da el porqué de nada. Nadie se pregunta porqué surge una sonrisa, porqué una canción nos emociona o porqué deseamos siempre lo que nos falta.
Siempre es necesaria un poco de locura, y frío en los pies.

24/11/10

Un rayito de luna

Abrir los ojos. Desconcertada, buscar algún lugar donde agarrarme, y de pronto encontrarme sujeta por un rayo de luna. Y desnuda, elevarme moviendo tan sólo la punta de la nariz, salir por la ventana y que el cálido frío de mi noviembre más agridulce me acarície, me de los buenos días y me bañe entera. Verme de golpe encendida, con llamas heladas recorriendo mi cuerpo, hasta la raíz, perpleja de tanta pasión.
Volver. Poner la punta de mis deditos en el frío suelo. La realidad.
Mirar por la ventaña, y añorar ese rayo de luna, desear volver a elevarme y sentir, sólo sentir.
Sonrío. Aquí va a estar mi luna llena, siempre que yo quiera.

16/11/10

Mi campito verde y gris.

No me hagas mucho caso
no ves que sólo tengo esta guitarra como abrigo
y tengo mucho frío.

No me hagas mucho caso
cuando te pido que vuelvas, amor mío.
Es esta soledad que me mata.

Y siempre estuve aquí, y no sé donde ir,
y ahora todo me parece extraño
pues ya no estás a mi lado,
pues ya no estás a mi lado.

No me hagas mucho caso,
yo nunca fui nada bueno para ti,
sólo algo insignificante.

Sé que no debo huir,
pero tus ojos me matan y no puedo
sobrevivir.

Y siempre estuve aquí, y no sé dónde ir
y ahora todo es complicado
pues ya no estás a mi lado,
pues ya no estás a mi lado.

Mi campito verde se marchitó
y no me quedan más recursos.
Tendré que salir, con seis cuerdas lejos de aquí.

Mi campito verde se marchitó
no quiero darte más disgustos.
pero si quieres venir,
sabes donde fui...

Detrás de mi casa hay un
campito de amapolas y
bichitos como yo, que nunca hablan de amor.

Yo me voy con mi guitarra
donde nunca hace ni frio ni calor
donde nunca busque el Sol...

Nos vemos allí, en mi campito verde y gris.