Hay cosas que sólo algunos pueden entender. La gente pasa por tu lado, tu caminas, caminas, caminas... Todos marcamos y quedamos marcados, de una forma u otra. Como si de unos hilos finitos que se disparan a cada segundo se tratase. Pero, ¿qué pasa cuando un hilo no se rompe? ¿Qué ocurre cuando un hilo se resiste a desaparecer, y mueve todos los que estan a tu alrededor, como si de golpe te encontraras en un remolino, y tu ni tan siquiera quisieras salir?
Nunca seremos capaces de controlar todos los hilos que tejen nuestra vida. Y a la vez, en cuanto un hilo de mil colores se distingue entre los semitransparentes, lo sabemos.
Entonces, ¿porqué nos cuesta tanto agarrar ese hilo y tirar de él para llegar al otro lado?
A veces tenemos miedo de no retroceder jamás, pero no sabemos que los hilos no nos poseen; simplemente estan ahí, nos llaman, nos gritan, nos suplican incluso... Y si no queremos escuchar, es tan fácil como desaparecer.
Pero hay algo claro, el color de ese hilo no se te olvidará en la vida. Y a veces es muy malo vivir del recuerdo.
Yo creo que el arrepentimiento no cabe en un corazón que ha hecho siempre lo que ha creido justo.
Hay cosas que sólo algunos pueden entender. Y hay que estar orgulloso de ello.
22/2/11
20/1/11
Por no hacer mudanza en mi costumbre.
Yo nací para ser libre,
como amapola risueña.
Yo nací para ser libre,
sincera, buena y pequeña.
Sin maldad en mis heridas,
y con fuego en mis colinas.
Yo nací para ser libre,
luz, calor y melodía.
Y sin miedo a vencer,
ni a perder lo que tenía,
Absorbí la luz del Sol,
me volví calor del día.
Y entendí que en la existencia,
no se tiene lo que se cría.
Pues sólo somos luz,
calor del Sol y melodía.
como amapola risueña.
Yo nací para ser libre,
sincera, buena y pequeña.
Sin maldad en mis heridas,
y con fuego en mis colinas.
Yo nací para ser libre,
luz, calor y melodía.
Y sin miedo a vencer,
ni a perder lo que tenía,
Absorbí la luz del Sol,
me volví calor del día.
Y entendí que en la existencia,
no se tiene lo que se cría.
Pues sólo somos luz,
calor del Sol y melodía.
Luna.
Divina la noche que hay entre tus sábanas.
Divina la noche que meces en tus brazos.
Pero dime, ¿qué has hecho con la luna?
No hay noches con estrellas. Sólo de luna, pedazos.
Es bonito el dia con tus colores pintado.
Y quizás la alegria con tus matizes opacos.
Pero no hay luna que aguante tu martillo acariciando,
Ni tus pómulos rojizos sin consuelo sollozando.
Divina la noche que meces en tus brazos.
Pero dime, ¿qué has hecho con la luna?
No hay noches con estrellas. Sólo de luna, pedazos.
Es bonito el dia con tus colores pintado.
Y quizás la alegria con tus matizes opacos.
Pero no hay luna que aguante tu martillo acariciando,
Ni tus pómulos rojizos sin consuelo sollozando.
23/12/10
Sólo por desfogarme.
Me hace gracia pensar en las cosas que perderé a lo largo de mi vida, y de las que me he librado gracias a tonterías.
No creo en la suerte, ni en el destino, ni en un ente cósmico que dirija nuestros caminos como una puta partida de monopoli. Pero sí creo en que cada tonteria que nos pase dirijirá un poquito nuestro rumbo, cada decisión tonta que tomemos nos acercará más a donde quiera que vayamos, y nos alejará del resto de posibilidades que existen en el universo.
Me alegro de saber tomar las mías, aunque a veces no esté muy segura de ello. Por eso soy incapaz de arrepentirme de nada, porque si una vez escogí algo, fue porque lo quise en aquel momento, forma parte de mi, y no puedo arrepentirme de mi misma.
Todos cometemos errores, pero esos errores que en su momento nos parecieron los errores adecuados, nos habrán conducido hasta lo que vivamos en este momento, aunque sea otro error.
Por lo tanto, si cabe la posibilidad de que un error nos conduzca hasta algo bueno, quizás no era tan malo, no?
Siempre me ha dado rabia la típica mujer cuarentona con cara de mala leche que me decía uuuuuui estás en la edad, cuando tengas la mía ya verás como piensas igual que yo, y se te quitan todas esas tonterías.
Hoy puedo prometer con más fuerza que nunca que cuando todas estas "tonterías" se esfumen, cuando ya no quede más alba, y el mundo haya consumido mi parte más crítica, sensible, racional, loca, sensata y estúpida, no tendrá sentido mi vida.
Pues para mi ser crítica con lo que me rodea, ser sensible ante todo, ser racional cuando toque, estar loca siempre, y ser sensata y a la vez estúpida, porque no sé hacerlo de otra manera, lo es todo.
Cuando consigais quitarme eso, mamonazos, entonces me habreis matado. Pero mientrastanto, me queda molestar y seguir siendo, le pese a quien le pese.
No creo en la suerte, ni en el destino, ni en un ente cósmico que dirija nuestros caminos como una puta partida de monopoli. Pero sí creo en que cada tonteria que nos pase dirijirá un poquito nuestro rumbo, cada decisión tonta que tomemos nos acercará más a donde quiera que vayamos, y nos alejará del resto de posibilidades que existen en el universo.
Me alegro de saber tomar las mías, aunque a veces no esté muy segura de ello. Por eso soy incapaz de arrepentirme de nada, porque si una vez escogí algo, fue porque lo quise en aquel momento, forma parte de mi, y no puedo arrepentirme de mi misma.
Todos cometemos errores, pero esos errores que en su momento nos parecieron los errores adecuados, nos habrán conducido hasta lo que vivamos en este momento, aunque sea otro error.
Por lo tanto, si cabe la posibilidad de que un error nos conduzca hasta algo bueno, quizás no era tan malo, no?
Siempre me ha dado rabia la típica mujer cuarentona con cara de mala leche que me decía uuuuuui estás en la edad, cuando tengas la mía ya verás como piensas igual que yo, y se te quitan todas esas tonterías.
Hoy puedo prometer con más fuerza que nunca que cuando todas estas "tonterías" se esfumen, cuando ya no quede más alba, y el mundo haya consumido mi parte más crítica, sensible, racional, loca, sensata y estúpida, no tendrá sentido mi vida.
Pues para mi ser crítica con lo que me rodea, ser sensible ante todo, ser racional cuando toque, estar loca siempre, y ser sensata y a la vez estúpida, porque no sé hacerlo de otra manera, lo es todo.
Cuando consigais quitarme eso, mamonazos, entonces me habreis matado. Pero mientrastanto, me queda molestar y seguir siendo, le pese a quien le pese.
4/12/10
Un poco de locura.
Va llegando el invierno. Los coches se congelan, las calles se cubren, los abuelos resbalan y maldicen, las luces de las farolas se acuestan más tarde y los corazones tiemblan.
Llega el frío y, con él, un poco de locura.
Un señor se sienta en su banquito, ya helado, y sintiendo la humedad de sus pantalones al deshacerse el hielo, vive. Luego se levanta y marcha a otra parte, mientras un niño corretea y cae sobre un poco de nieve entre los hierbajos. Se ríe, se levanta antes de que los brazos de su hermano mayor lleguen a alcanzarlo, y sigue correteando. El hermano mayor suspira cansado, y mira hacia el cielo. Sonríe, viendo una luna poco definida que aún se sostiene. Desde cualquier otra parte, otra hermana mayor también la observa, y sonríe. Viven.
Qué importa el porqué.
En una cama naranja, dos cuerpos unidos descansan, ríen y se entrelazan, creando juntos. Mirándose a los ojos, viven, y no encuentran más destino que hacer nacer otra sonrisa, otro beso.
Tras la puerta, un gatito vegetariano persigue divertido a un ratón desesperado.
Y qué más da el porqué de nada. Nadie se pregunta porqué surge una sonrisa, porqué una canción nos emociona o porqué deseamos siempre lo que nos falta.
Siempre es necesaria un poco de locura, y frío en los pies.
Llega el frío y, con él, un poco de locura.
Un señor se sienta en su banquito, ya helado, y sintiendo la humedad de sus pantalones al deshacerse el hielo, vive. Luego se levanta y marcha a otra parte, mientras un niño corretea y cae sobre un poco de nieve entre los hierbajos. Se ríe, se levanta antes de que los brazos de su hermano mayor lleguen a alcanzarlo, y sigue correteando. El hermano mayor suspira cansado, y mira hacia el cielo. Sonríe, viendo una luna poco definida que aún se sostiene. Desde cualquier otra parte, otra hermana mayor también la observa, y sonríe. Viven.
Qué importa el porqué.
En una cama naranja, dos cuerpos unidos descansan, ríen y se entrelazan, creando juntos. Mirándose a los ojos, viven, y no encuentran más destino que hacer nacer otra sonrisa, otro beso.
Tras la puerta, un gatito vegetariano persigue divertido a un ratón desesperado.
Y qué más da el porqué de nada. Nadie se pregunta porqué surge una sonrisa, porqué una canción nos emociona o porqué deseamos siempre lo que nos falta.
Siempre es necesaria un poco de locura, y frío en los pies.
24/11/10
Un rayito de luna
Abrir los ojos. Desconcertada, buscar algún lugar donde agarrarme, y de pronto encontrarme sujeta por un rayo de luna. Y desnuda, elevarme moviendo tan sólo la punta de la nariz, salir por la ventana y que el cálido frío de mi noviembre más agridulce me acarície, me de los buenos días y me bañe entera. Verme de golpe encendida, con llamas heladas recorriendo mi cuerpo, hasta la raíz, perpleja de tanta pasión.
Volver. Poner la punta de mis deditos en el frío suelo. La realidad.
Mirar por la ventaña, y añorar ese rayo de luna, desear volver a elevarme y sentir, sólo sentir.
Sonrío. Aquí va a estar mi luna llena, siempre que yo quiera.
Volver. Poner la punta de mis deditos en el frío suelo. La realidad.
Mirar por la ventaña, y añorar ese rayo de luna, desear volver a elevarme y sentir, sólo sentir.
Sonrío. Aquí va a estar mi luna llena, siempre que yo quiera.
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